A mediados del siglo XIV, la ciudad de Manresa inició una de las obras más importantes de su historia, la construcción de un canal que llevaría agua del río Llobregat a la ciudad desde la población de Balsareny, pasando por la llanura del Bages hasta Manresa. Este canal, de casi 26 kilómetros de longitud y con solo diez metros de desnivel, es conocido como “la Séquia de Manresa”, una de las obras de ingeniería medieval más importantes de Europa, aún en uso y que desde su construcción se ha convertido en un impulsor del crecimiento social y económico del territorio, con la extensión del regadío en la época medieval y moderna, así como en la posterior industrialización.
Fue precisamente en la época de la industrialización cuando los industriales de Manresa construyeron los antiguos depósitos viejos de la ciudad (1861), la actual sede del Museo del Agua y el Textil, una reserva de agua que debía permitir un caudal suficiente durante todo el año, incluso durante los meses de verano en la temporada de riego. Esta reserva de agua también propició la construcción de sistemas de distribución urbana, que los particulares adquirieron en forma de plumas de agua, un sistema que permitió financiar las obras que llevarían agua a los distintos barrios de la ciudad y que se modernizaría a lo largo del siglo XX.
Durante este proceso de industrialización, Manresa creció casi exponencialmente, pasando de 15.000 habitantes en 1860, en el momento de la construcción de los depósitos, a casi 70.000 en 1980 (actualmente supera los 80.000). Este crecimiento provocó que los antiguos depósitos dejaran de utilizarse en 1980 por varias razones. El crecimiento urbano por encima del nivel de construcción de los depósitos obligó a bombear agua a los barrios más altos y, por otro lado, los doce millones de litros que podían acumular ya eran insuficientes para garantizar un suministro prolongado de agua en toda la ciudad.
El abandono coincidió con la creación de la empresa municipal Aigües de Manresa, que en colaboración con la Junta de la Séquia, la comunidad de regantes de la huerta manresana, construyó la gran reserva de la Agulla, un lago artificial donde actualmente se almacenan doscientos millones de litros de agua y que permite garantizar casi una semana de agua en Manresa y las poblaciones circundantes, a un total de más de 120.000 habitantes.
Al final de este ciclo urbano del agua encontramos la planta de tratamiento de aguas residuales (EDAR), una de las pioneras en Cataluña, inaugurada en 1985 y que también permite descubrir nuevos métodos de regeneración del agua y usos del biogás, convirtiéndose en fábricas de energía totalmente sostenibles. A través de todos estos elementos —el canal de riego, los depósitos, la potabilizadora, la distribución agrícola, urbana e industrial y, finalmente, la depuración—, se trabajan elementos históricos, científicos, técnicos, ambientales y biológicos de gran interés patrimonial y divulgativo.
En paralelo, y muy relacionado con la industria, en la ciudad de Manresa no se puede hablar de los usos del agua sin hablar sobre todo del textil y más concretamente de la industria de la cinta, que experimentó un gran crecimiento durante la segunda mitad del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX. Pero no todo es cintería, porque Manresa conserva la fábrica fluvial más antigua que se conserva con sus características originales de toda la cuenca mediterránea, la fábrica de los Panyos. Desde el museo se gestionan las visitas y las actividades en torno a la fábrica y se lidera, junto con el Ayuntamiento de Manresa, la comisión para la conmemoración de los doscientos años de funcionamiento de la fábrica, que se celebrará este mismo 2026. Además, Manresa conserva un gran número de edificios fabriles interesantes, como la fábrica Nova (en proceso de conversión en un espacio de conocimiento y sede de la UPC en Manresa), la fábrica del Salt o las fábricas Vermella y Blanca, entre otras, y todos ellos han utilizado medios hidráulicos para producir energía. Esto también se explica desde el museo, así como el uso del agua para la producción de telas y su teñido, que requería este elemento en grandes cantidades.
2. El museoCon el vaciado y el abandono de los antiguos depósitos viejos de Manresa en 1980, surgieron una serie de iniciativas para dar un nuevo uso al espacio. Finalmente, entre todas ellas, se impuso la propuesta conjunta del propio Ayuntamiento de la ciudad, de la empresa municipal Aigües de Manresa y del Colegio de Ingenieros, que, con la colaboración del Museo Nacional de la Ciencia y la Técnica de Cataluña, llevó a cabo la propuesta y la creación de la Fundación Privada para la Promoción del Museo de la Técnica de Manresa, un museo que se inauguró en 1992 precisamente dentro de estos depósitos ya restaurados y con la intención de explicar la evolución social, económica y técnica de la ciudad durante los siglos XIX y XX. Con la creación oficial del sistema territorial del MNACTEC en 1999, el museo pasó a formar parte de él.
Unos años más tarde, entre 2001 y 2003, se creó el proyecto del Parque Patrimonial de la Séquia de Manresa (más adelante, Parque de la Séquia), una propuesta para poner en valor el canal medieval y su entorno, tanto patrimonial como ambiental. Esta propuesta confluyó con la creación del Centro de Visitantes del Parque de la Agulla (actual reserva de la ciudad), el actual Centro de Interpretación de la Séquia.
En 2005 se inauguró el Centro del Agua de Can Font, una antigua masía medieval restaurada y equipada con espacios como un auditorio, aulas ambientales o un laboratorio, así como una pequeña exposición para explicar el ciclo del agua. Es un espacio ubicado junto a la planta potabilizadora de Manresa, que le ha permitido convertirse en un referente dentro de los programas educativos del territorio.
En 2011 la Fundación Privada para la Promoción del Museo se convierte en la Fundación Aigües de Manresa - Junta de la Séquia, que reúne todos los equipamientos, incluido el museo, bajo la marca Parque de la Séquia.
En 2016 se añadió al proyecto la casa de la Culla, una masía del siglo XIV con una importante zona de huerta en sus alrededores.
En 2019 el museo cambia de rumbo, y por primera vez se convoca un concurso público para elegir la nueva dirección, con un perfil técnico centrado en el mundo de los museos, para darle un nuevo impulso.
Tras la época marcada por la pandemia mundial de la covid-19, en el año 2022 el museo vive dos momentos cruciales: entra a formar parte del Registro de Museos de la Generalitat y, además, como parte de los actos de su trigésimo aniversario, pasa a denominarse Museo del Agua y el Textil, una denominación que pone en valor tanto el edificio que es su sede como las propias colecciones.
A finales de 2024 el museo entra a formar parte de la XML, la Red de Museos Locales de la Diputación de Barcelona, y al mismo tiempo comienza a trabajar en el nuevo plan estratégico que pondrá al museo a la vanguardia del nuevo proyecto, con los equipamientos restantes como extensiones y complementos de su propio discurso.
Finalmente, en septiembre de 2025, el museo fue declarado por el Gobierno de la Generalitat de Catalunya como museo sSección del MNACTEC, convirtiéndose en el octavo en alcanzar esta categoría a nivel nacional.
3. La recogida, la reserva y el programa Re-Org 2024-2026Como explica perfectamente el nombre del museo, las colecciones que preserva, conserva y difunde se dividen en dos ramas principales: el agua y el textil. Estos dos temáticas están estrechamente vinculadas entre sí y definen la historia económica de la ciudad y del territorio, confiriéndole una identidad propia.
Las colecciones del museo se concentran casi en su totalidad en bienes de la tipología de ciencia y técnica. Actualmente, la colección del museo es de unas cuatro mil piezas custodiadas, ubicadas en las exposiciones permanentes y en las dos reservas del museo, una pequeña en el propio edificio de los Depósitos Viejos y otra externa en el municipio de Navàs (Bages) en la antigua fábrica textil de Can Forcada.
De estas colecciones derivan las dos exposiciones permanentes, que explican lo que podríamos decir que son los dos acontecimientos fundamentales de la historia económica de Manresa:
—La construcción de la Séquia, que ha sido una fuente de suministro de agua capaz de hacer crecer la producción agrícola y la ciudad desde la Edad Media. Se trata de una obra hidráulica única que ha transformado una tierra de secano en regadío, lo que diferencia a Manresa como comunidad dentro de la Cataluña Central. La exposición La Séquia y el Agua explica la gran obra de la Séquia desde una perspectiva histórica, como una gran obra de ingeniería medieval. Se ponen de manifiesto las grandes ventajas que esta obra maestra comportó para Manresa y el Pla de Bages. Actualmente, se está trabajando, a través de un plan director, para renovar y proponer una exposición nueva y atractiva, adaptada a las líneas museológicas y museográficas actuales.
—La industrialización, representada por el sector de la cintería, especialmente por los trabajadores cinteros. Este sector confiere personalidad a la industria de Manresa y sitúa a la ciudad, incluso hoy en día, como un centro especializado dentro del mercado español e internacional. La exposición La Cintería permite obtener una idea completa del mundo del tejido estrecho, que incluye una amplia variedad de productos aplicados a las prendas textiles: cintas, vetas y todo tipo de productos textiles complementarios, como galones militares, tapacosturas o borlas, entre otros. La exposición parte de una colección amplia y exhaustiva de piezas, representativa de los diversos procesos históricos de producción de seda, pasamanería, veteado, trenzado y otros tejidos.
En este ámbito, el MAT preserva la colección nacional de cintería, desde las máquinas hasta los muestrarios de las industrias de Manresa y otras poblaciones catalanas. El museo tiene una relación fluida con el gremio de cinteros y las empresas textiles actuales, y ha liderado, junto con organizaciones profesionales, varias iniciativas para dar a conocer la actualidad y el futuro del sector.
En el año 2024 el Museo del Agua y el Textil fue seleccionado para el programa de acompañamiento del Departamento de Cultura para implementar la metodología RE-ORG, una vez completadas las tres primeras fases del método durante el año 2025, con un diagnóstico exhaustivo del estado de la reserva actual. Este análisis evidenció deficiencias importantes en el espacio de almacenamiento existente, especialmente por lo que se refiere a la capacidad, la accesibilidad, el control ambiental y las posibilidades de crecimiento. Estas deficiencias afectaban directamente a la conservación preventiva, y dificultaban la gestión operativa de la colección, caracterizada por piezas muy voluminosas, materiales mixtos y objetos de manipulación compleja, que se han podido salvar con el reciente cambio de reserva por parte del equipo de conservación-restauración del museo, que se ha realizado entre los meses de enero y mayo de 2026. Así finalizaba la fase 4 del proyecto, y con ello se ha convertido en el primer museo de ciencia y técnica de Cataluña en aplicar el método después del MNACTEC. Actualmente, las reservas del museo han pasado de 800 a 2.700 metros cuadrados, y el espacio está totalmente adaptado a las necesidades de la colección.
4. El MAT como museo sección del museo nacionalLa Ley de museos 17/1990, de 2 de noviembre, establece que cada museo nacional puede tener varias secciones que dependan de él, con lo que se pretende un doble objetivo: por un lado, establecer una configuración descentralizada de los museos nacionales y, por otro, articular varias redes temáticas encabezadas por cada museo nacional. La solicitud para convertir el MAT en una sección del MNACTEC se presentó en el año 2024, basándose en la evidencia de que se trata de un espacio de referencia en la investigación, conservación y difusión del patrimonio de la industria de la cintería en Cataluña, así como en la importancia del agua para el desarrollo humano a partir de la historia de la Séquia de Manresa. Las líneas estratégicas seguidas, los objetivos a corto plazo y la gestión del equipamiento se consideran factores que respaldarían esta petición.
Tras el informe favorable de la dirección del MNACTEC, de la ejecutiva del sistema territorial, del plenario del sistema territorial, del consejo rector del propio museo nacional, de la Junta de Museos de Cataluña y del Gobierno de la Generalitat, el museo fue finalmente declarado sección del MNATCEC el día 23 de septiembre de 2025 en un acuerdo del Gobierno.
Por lo tanto, el Museo del Agua y el Textil, como museo sección y de referencia sobre el patrimonio del ciclo del agua y de la cintería, se ha comprometido a contribuir a:
—Realizar tareas de identificación y clasificación de piezas relacionadas con el ciclo del agua, documentando su procedencia, su uso histórico y su valor patrimonial. Este proceso garantiza la preservación y la comprensión de las tecnologías y las prácticas relacionadas con la gestión del agua. Al igual que con las piezas de agua, el museo puede brindar asesoramiento en las labores de identificación y clasificación de piezas de cintería y textil, destacando la maquinaria, las técnicas de fabricación y los materiales utilizados.
—Un asesoramiento especializado sobre la documentación, muestrarios y el fondo bibliográfico relacionados con la cintería. Esta asistencia incluye la identificación de recursos, la interpretación de documentos históricos y la gestión de colecciones.
—Asumir un papel de liderazgo en proyectos compartidos entre los miembros del Sistema Territorial del MNACTEC, coordinando esfuerzos y recursos para lograr objetivos comunes. Este liderazgo incluye la participación en exposiciones itinerantes, la realización de actividades conjuntas y la promoción del patrimonio industrial. La colaboración interinstitucional fortalece la red de museos y amplía el impacto cultural.
—Participar en proyectos de investigación y divulgación vinculados a la Cátedra de Patrimonio Industrial de la UAB-MNACTEC. El museo se compromete a participar activamente en publicaciones especializadas, contribuyendo con artículos de investigación, estudios de casos e informes técnicos, con el fin de difundir el conocimiento y promover la investigación en los campos del patrimonio industrial, vinculado al agua y el textil.
—Asumir el liderazgo de la comisión de muestras expositivas compartidas con otros miembros del Sistema Territorial del MNACTEC. De este modo, se apuesta por difundir el patrimonio industrial en varias localidades, incrementando la accesibilidad cultural y enriqueciendo las narrativas expositivas y la diversidad temática.
—Ayudar a crear el Tesaurus que el MNACTEC está desarrollando, en relación con el vocabulario estandarizado de las temáticas del agua y el textil, con un enfoque específico en la industria de la cintería. El museo contribuye a la definición del Tesaurus en los campos del agua y el textil, participando en la creación de un vocabulario estandarizado que facilita la catalogación y la investigación.
—Ofrecer asesoramiento en procesos de participación ciudadana, fomentando la inclusión y el diálogo entre la comunidad y las instituciones culturales. El objetivo es garantizar que los proyectos de los museos reflejen las necesidades y los intereses del público.
—Realizar asesoramientos en estudios de paisaje agrícola e industrial, analizando la evolución y el impacto de estos sectores en el territorio, con la experiencia previa de colaboración en estudios del paisaje agrícola vinculados a la huerta de Manresa desarrollados en los últimos años, así como en los estudios relacionados con el paisaje industrial que se han llevado a cabo y que han servido para crear propuestas y experiencias de vista, que han divulgado estos entornos.
Además, el museo cuenta con un centro de documentación y un fondo bibliográfico especializado en el centro del agua con información técnica y específica sobre varios proyectos en todo el territorio nacional. De este modo, se puede facilitar la investigación académica y la divulgación del patrimonio relacionado con la gestión y la tecnología del agua.
5. Los públicosDiferenciamos a los públicos del museo en cinco categorías principales: escolares, visitantes, alquileres, consultas y eventos. En total, en 2025 fueron 32.995 los usuarios que hicieron uso de las instalaciones del museo y de sus extensiones.
En primer lugar, destacamos al público escolar, que se convierte en fundamental dentro de las actividades del museo. El curso pasado alrededor de 12.000 estudiantes participaron en alguna de las actividades, visitas y talleres del museo, y para este curso escolar 2025-2026 ya son más de 15.000 las reservas de actividades educativas realizadas. Estas cifras son el resultado de la poderosa labor de gestión, propuesta y creación de actividades destinadas a escuelas e institutos. El museo cuenta con un catálogo de servicios educativos que incluye más de setenta actividades especializadas en temáticas de naturaleza, historia, técnica y agua que se desarrollan en el Museo del Agua y el Textil, en el Centro del Agua de Can Font, en el Parque de la Agulla, en la Casa de la Culla y en toda la ruta de la Séquia.
En segundo lugar, tenemos a los visitantes, una audiencia que ha aumentado significativamente, pasando de 7.050 en 2021 a 14.337 en 2025. Desde el museo se ofrecen varias visitas, entre las que destacan las guiadas a las exposiciones, las temáticas y las que tienen una perspectiva de género. Entre estos visitantes, destacan dos perfiles de público: los grupos especializados y el público familiar.
Por otro lado, se hallan los alquileres y la cesión de espacio. El museo cuenta con un catálogo de espacios de alquiler en los diferentes equipamientos que gestiona, desde salas de reuniones hasta espacios polivalentes. En 2025 fueron 8.137 los usuarios de estos servicios. El resto, en menor medida, son consultas o eventos propios tanto dentro como fuera de las instalaciones del propio museo.
Todos estos números son posibles gracias al personal que lleva a cabo las actividades. Actualmente, el museo cuenta con un equipo profesional de quince personas, que ejecutan las actividades y las visitas programadas por la institución. Se trata de un grupo de profesionales muy heterogéneo, donde encontramos historiadores, arqueólogos, historiadores del arte, biólogos, ambientólogos, geógrafos, monitores y directores de ocio, gestores forestales y educadores sociales. Esta gran variedad de profesionales responde a la diversidad de temáticas que se trabajan desde el museo y sus extensiones.
6. La direcciónEl Museo del Agua y el Textil trabaja bajo la gestión de la Fundación Aigües de Manresa - Junta de la Séquia, una fundación pública en la que la empresa plurimunicipal y la comunidad de regantes revierten parte de sus beneficios, haciendo una función social, educativa y cultural para el territorio. El máximo órgano de gobierno es el patronato, compuesto por veinticuatro miembros, presidido por el alcalde de Manresa. La figura del vicepresidente de la fundación recae en el representante de Aigües de Manresa, que actualmente es el gerente y al mismo tiempo asume funciones ejecutivas. También están representados la Junta de la Séquia, el Gremio de Cinteros, la Cámara de Comercio, el Colegio de Ingenieros y un cargo electo de los ayuntamientos de Balsareny, Sallent, Santpedor y Sant Fruitós de Bages. Además, el Departamento de Cultura también está representado a través de la figura del director del Museo Nacional de la Ciencia y la Técnica de Cataluña.
Por debajo del patronato, se encuentra la dirección del museo, que asume todas las funciones que le asigna la Ley de museos, así como las previstas en el Plan de museos 2030. El personal del museo se completa con una figura de coordinación, una conservadora-restauradora, un coordinador pedagógico, un técnico de creación y gestión de productos, un técnico de actividades científicas y tecnológicas y una recepcionista, todos ellos a tiempo completo además de los perfiles mencionados anteriormente y que completan el equipo de mediación.
Como hemos mencionado anteriormente, desde el museo se gestionan visitas y actividades en los siguientes espacios:
—Depósitos viejos (sede principal del museo), donde se encuentran las exposiciones permanentes del agua y la cintería. También existe un espacio polivalente donde se realizan exposiciones temporales y diversos eventos abiertos a la ciudadanía.
—Centro del Agua de Can Font, donde se encuentran el centro de documentación, un laboratorio y una pequeña zona expositiva sobre la distribución del agua en la ciudad. También cuenta con un parque público y un pequeño canal.
—Centro de Interpretación de la Séquia. Se trata de un edificio de recepción de visitantes, punto de información y espacio expositivo sobre la Séquia de Manresa, relacionado sobre todo con los aspectos ambientales. También se organizan visitas y actividades.
—Casa de la Culla, una masía de origen medieval que alberga el Campo de Aprendizaje del Bages y la sede del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Pla de Bages. Incluye unos huertos comunitarios y una estación meteorológica de la AEMET.
—Canal de la Séquia, un canal construido en el siglo XIV para transportar agua del río Llobregat a Manresa. Las visitas y actividades de carácter histórico, patrimonial y ambiental se llevan a cabo en diferentes puntos.
—Estación de Tratamiento de Aguas Potables (ETAP). Desde el museo se realizan visitas a varias plantas potabilizadoras gestionadas por Aigües de Manresa en diferentes municipios, especialmente la de Manresa, muy cercama al Centro del Agua de Can Font.
—Estación de Depuración de Aguas Residuales (EDAR). El museo organiza visitas a plantas depuradoras gestionadas por Aigües de Manresa en varios municipios, especialmente en Sant Fruitós de Bages y Manresa.
—Fábrica de los Panyos, la primera fábrica fluvial construida en Manresa, Cataluña y el sur de Europa, declarada BCIN. Es un ejemplo bien preservado de la primera arquitectura industrial, que permite conocer los orígenes de la industrialización en el Mediterráneo. Actualmente se encuentra en el proceso de inicio de su restauración y futura anexión como una extensión del museo.
Los ingresos provienen principalmente de la contribución anual de Aigües de Manresa y la Junta de la Séquia, que garantizan el funcionamiento ordinario del museo. Las inversiones se llevan a cabo mediante ayudas externas, subvenciones y aportaciones públicas, como las del Ayuntamiento de Manresa.
En un futuro, está previsto que el museo y sus ampliaciones se integren en la empresa municipal Manresana d’Actius Turístics, Museus i Fires, SA (MATMUSA), que empezó a funcionar en 2025 y que ahora asume las funciones de gestión del Museo de Manresa - Museo del Barroco de Cataluña, sus extensiones, la oficina de turismo de la ciudad y las ferias y los mercados no sedentarios. Esta integración debe permitir trabajar con economías de escala que favorezcan a todas las instalaciones, pero al mismo tiempo tiene que garantizar que cada museo pueda desarrollar su propio programa estratégico.
7. Plan estratégico, presente y futuro del museoEl Museo del Agua y el Textil cuenta con un plan estratégico que marca unas directrices de trabajo y líneas de actuación para determinar el presente y el futuro de la institución. Este plan incluye objetivos específicos para la preservación del patrimonio, la promoción del territorio, la gestión de los equipamientos culturales y la difusión y la formación del servicio educativo. A través de estos objetivos, busca garantizar la conservación de las colecciones, fomentar la investigación, establecer colaboraciones con otras entidades y ofrecer una programación cultural diversa y dinámica.
Entre las propuestas para la difusión y preservación del patrimonio destaca el impulso de los actos de celebración de los doscientos años de la Fábrica de los Panyos, así como el resto del patrimonio industrial, científico y técnico del territorio. Actualmente, se está trabajando en la organización y la coordinación de eventos conmemorativos para destacar la importancia histórica de la Fábrica de los Panyos, promoviendo su relevancia en el contexto del patrimonio industrial, un elemento que en el futuro está previsto que se convierta en una extensión del museo, desarrollando e implementando un proyecto para integrar la Fábrica de los Panyos como parte de la oferta museística.
Otro objetivo estratégico es el de velar por la conservación y la reserva del museo: asegurar la correcta conservación de las colecciones existentes y los futuros acuerdos para incorporar nuevas piezas, garantizando su conservación a largo plazo a partir de la metodología Re-Org.
También se hace hincapié en establecer y consolidar colaboraciones con entidades locales y comarcales para reforzar la relación entre el museo y el territorio. También a continuar la colaboración directa con el Geoparque UNESCO de la Cataluña Central para impulsar proyectos conjuntos que pongan en valor el patrimonio natural y cultural de la región, para contribuir tanto a su promoción como a su conservación. Al mismo tiempo, se quiere potenciar el papel vertebrador de la Séquia como elemento de conexión con los municipios que forman parte de ella, promoviendo acciones e iniciativas compartidas.
8. Plan director de la exposición del aguaUna de las acciones estratégicas futuras del museo es el desarrollo del Plan director de la exposición del agua que se encargó en 2023 a la museóloga Margarida Loran, que plantea una renovación del discurso y el planteamiento museográfico y museológico de una de las principales colecciones del museo.
El agua es un tema de gran relevancia actual, y este proyecto es una gran oportunidad para construir un relato que conecte el patrimonio y las historias locales con los retos globales, y que lo aborde desde diferentes ángulos y perspectivas, en toda su complejidad. Es una oportunidad para abordar temas y para contar historias que conecten el pasado con el presente y las preocupaciones y los intereses de la sociedad actual, la catalana y la manresana.
El proyecto parte de dos ideas. La primera, que el agua es central en nuestras vidas, y que importa a todos, muy especialmente en un contexto de crisis climática y de crisis mundial del agua. La segunda, que la Séquia ha sido, y es todavía, central para el desarrollo de la ciudad de Manresa y el Pla de Bages. Es “un elemento transformador que nos ha llevado a ser como somos”, y un elemento de identidad muy querido entre los manresanos.
Desde una perspectiva de proyección de la ciudad, la exposición quiere ayudar a posicionar a Manresa como un referente o “capital del agua”, una idea que ha ido emergiendo en las conversaciones efectuadas durante el proceso de planificación. Más allá de la historia de la Séquia, el modelo de gestión pública de Aigües de Manresa y la investigación y la innovación que se llevan a cabo desde EURECAT, EPSEM-UPC o GIACSA, con sede en Manresa, permiten hablar de abordar los retos de presente y futuro de la gestión del agua.
Así pues, la historia y la actualidad de la Séquia y de la gestión del agua en Manresa permiten hablar del agua como un recurso escaso que debe gestionarse y utilizarse de modo sostenible, siendo este precisamente uno de los grandes retos de nuestro tiempo.
La exposición pondrá en valor la historia y el patrimonio de la Séquia, pero también pondrá sobre la mesa las problemáticas y los retos que afrontamos, presentando los nuevos modelos actuales y las investigaciones que buscan soluciones. Estimulará el debate sobre la sostenibilidad y los escenarios de futuro, ayudando a pensar en la preparación y la adaptación al cambio climático, con la intención de inspirar y estimular cambios.
El planteamiento es innovador y ha supuesto un ejercicio de apertura y experimentación. En lugar del planteamiento tradicional de comisariado, se ha optado por trabajar de una manera más interdisciplinaria y participativa, abriendo conversaciones con diferentes grupos para pensar el concepto. En el proceso se han incluido diferentes expertezas profesionales (educadores, especialistas en planificación de la interpretación y de la museografía, conservadores y comunicadores, entre otros), temáticas (historiadores, ingenieros, científicos de diversos campos, ambientalistas, etc.), y se ha contado con la colaboración de comunidades y agentes locales, todo ello con la intención de asegurar la conexión y la relevancia.
Hasta el momento, todavía no existe un cronograma establecido para la aplicación de este Plan director, pero es uno de los puntos destacados del plan de acciones del Plan estratégico 2026-2031, que se está comenzando a aplicar.
9. Los retos de futuroLos museos, especialmente los de carácter local, afrontan hoy en día un reto relevante: ya no basta con conservar y difundir el patrimonio. En el contexto actual, deben convertirse en agentes activos del desarrollo territorial, promoviendo hábitos positivos en áreas como la cultura, la educación, la salud, el bienestar y la cohesión social.
En las últimas décadas, los profundos cambios en los sectores productivos han transformado pueblos y ciudades de Cataluña, que han generado nuevas formas de patrimonio que deben preservarse. Para que esto sea posible, es imprescindible que las instituciones cuenten con los recursos adecuados.
Los museos también deben explicar este pasado reciente y contribuir a la formación de las generaciones presentes y futuras, ayudando a comprender los procesos que han configurado la sociedad actual, tanto a nivel local como mundial.
Uno de los grandes retos, especialmente para los museos locales y territoriales, es demostrar su utilidad social. A diferencia de las bibliotecas o los archivos, no siempre tienen un reconocimiento garantizado por ley, lo que a menudo los coloca en una posición de vulnerabilidad y los obliga a priorizar el funcionamiento básico.
A pesar de ello, los museos han realizado un esfuerzo notable para acercarse a la ciudadanía, abriéndose a los barrios y ampliando la oferta con actividades para públicos diversos. De este modo, buscan romper con la percepción de ser espacios estáticos o de una sola visita.
Sin embargo, esta orientación hacia el público a menudo se produce en detrimento de funciones esenciales como la conservación, la documentación o la restauración. La falta de recursos económicos y humanos obliga a muchos centros a priorizar su función social para garantizar su continuidad.
A pesar de las dificultades, el sector mantiene una actitud resiliente. Sin embargo, para garantizar su futuro, es necesaria una apuesta decidida de las administraciones para que los museos sean reconocidos como un servicio esencial. Este reconocimiento permitiría garantizar los recursos necesarios para preservar el patrimonio y reforzar su papel como motor cultural y social del territorio.
Bibliografía
Alabern, J., et al. (2011). El Museu de la Tècnica de Manresa. Museo de la Ciencia y de la Técnica de Cataluña. Museo de la Técnica de Manresa.
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