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Número 16, año 2026
Revista Catalana de Museologia

Les arts ens cuiden, la cultura és salut: Healing Arts Barcelona com a primera activació a l’Estat d’un programa global d’arts i salut

Fecha publicación: 05/03/2026


Relato

Fecha publicación: 05/03/2026

Relato

Abstract

Entre el 20 y el 26 de octubre de 2025, Cataluña acogió Healing Arts Barcelona, la primera activación en el Estado español del programa internacional Healing Arts, impulsado por el Museo Nacional de Arte de Cataluña y el Jameel Arts & Health Lab, en colaboración con la Organización Mundial de la Salud. Concebido como una activación coral y descentralizada, el proyecto invitó a todas las instituciones culturales, sanitarias, académicas y comunitarias de todo el país a programar simultáneamente actividades orientadas a promover el bienestar y la salud, con el objetivo de hacer visible la potencia y la capilaridad del ecosistema de artes en salud en Cataluña.

El artículo analiza el marco conceptual, el alcance territorial y la diversidad de formatos de Healing Arts Barcelona, situándolo en el contexto del movimiento internacional de artes y salud y poniendo el foco en el papel específico de los museos como activos comunitarios de salud. A partir del caso catalán, se propone una distinción operativa entre actividades de Artes y Salud en sentido amplio y prácticas de Artes en Salud en sentido estricto. El texto aborda también la relevancia de la mediación cultural en contextos de salud, el papel de la investigación y la evidencia científica, y la singularidad del sistema catalán de atención primaria como infraestructura clave para articular cultura, salud y comunidad.

Finalmente, se reflexiona sobre el legado del proyecto y los retos que abre para la museología contemporánea, planteando los museos como infraestructuras culturales capaces de contribuir, con rigor y responsabilidad, a la arquitectura pública de la salud y el bienestar.

Introducción

Entre el 20 y el 26 de octubre de 2025, Cataluña acogió Healing Arts Barcelona, la primera activación en el Estado español del movimiento internacional Healing Arts, impulsado por el Museo Nacional de Arte de Cataluña y el Jameel Arts & Health Lab, en colaboración con la Organización Mundial de la Salud. A partir de una idea tan sencilla como poderosa, que las artes nos cuidan, la cultura es salud, el proyecto desplegó a lo largo de una semana una programación extensa y descentralizada que conectó museos y centros patrimoniales, hospitales, centros de atención primaria, universidades, centros culturales, y entidades sociales y comunitarias de todo el país. A partir de este tejido de alianzas, Healing Arts Barcelona hizo visible un ecosistema a menudo disperso, pero extraordinariamente vivo, y funcionó como una plataforma de articulación de las confluencias entre cultura y salud, con una clara vocación pública y una doble dimensión, local e internacional.

Healing Arts Barcelona se inscribe en un movimiento global que defiende el papel de las artes y la cultura como activos generadores de salud y bienestar, tanto desde un punto de vista comunitario de prevención y promoción como desde una perspectiva de gestión y acompañamiento en contextos clínicos, siempre actuando desde la vertiente social, relacional y comunitaria de la salud. Este artículo tiene como objetivo describir el marco, el alcance y las características principales de Healing Arts Barcelona, situarlo en el contexto internacional y abrir una reflexión museológica sobre el papel que pueden asumir los museos como activos comunitarios generadores de salud y bienestar.

Un proyecto arraigado a un movimiento global

El programa Healing Arts se enmarca en el trabajo desarrollado por el Jameel Arts & Health Lab, una iniciativa internacional orientada a promover la integración de las artes en las políticas de salud pública y en la investigación y las prácticas comunitarias vinculadas al bienestar, en colaboración con la Organización Mundial de la Salud. Este enfoque parte del reconocimiento creciente de que la cultura puede contribuir de manera significativa al bienestar físico, psicológico y social de las personas. Avalado por un cuerpo cada vez más sólido de evidencia científica, se ve plenamente consolidado a partir de la publicación de un informe de la OMS(1) de 2019 que analiza más de novecientos estudios internacionales y demuestra el impacto positivo de las artes a lo largo de todo el ciclo vital, tanto en la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad como en la gestión y el tratamiento en diferentes contextos clínicos.

Desde 2019, y en el marco del impulso generado por la publicación de este estudio, el Jameel Arts & Health Lab desarrolla Healing Arts en varias ciudades del mundo, en colaboración con instituciones culturales, sanitarias y académicas de referencia. Estas activaciones se adaptan a los contextos locales con el objetivo de conectar práctica artística, investigación, política pública y participación ciudadana. En todos los casos, el denominador común es la voluntad de generar espacios de encuentro entre sectores tradicionalmente separados y de situar la cultura como un componente estructural de las estrategias de salud y bienestar.

Healing Arts Barcelona se inscribe en este marco global y, en el caso catalán, se desarrolla a partir de la iniciativa del Museo Nacional de Arte de Cataluña, que asume su rol impulsor y vertebrador, con la voluntad explícita de activar y hacer aflorar el ecosistema existente de Artes en Salud en el país. Aunque el proyecto se ha impulsado en estrecha colaboración con el Jameel Arts & Health Lab y la Organización Mundial de la Salud, el protagonismo de Healing Arts Barcelona se comparte con las instituciones participantes. En este marco, todas las instituciones y todos los agentes del país fueron invitados a sumarse programando actividades, con el objetivo de hacer visible la potencia y la capilaridad de la red de Artes en Salud en Cataluña. Los equipamientos y las entidades sociales y comunitarias han sido, pues, los verdaderos agentes de la programación, en un ejercicio deliberado de cesión de protagonismo institucional y de refuerzo del carácter coral del proyecto. El papel del MNAC no ha sido concentrar ni capitalizar la programación, sino ejercer una función de plataforma: facilitar alianzas, dar visibilidad a prácticas en funcionamiento y generar un espacio compartido de red, reconocimiento y proyección. A pesar de ello, hay que reconocer que el MNAC dedicó importantes recursos económicos y humanos al proyecto, en coherencia con su papel de museo cabecera de la Red de Museos de Arte de Cataluña y de institución patrimonial de referencia del país.

Por otro lado, uno de los factores que explican la singularidad y la potencia estructural de Healing Arts Barcelona es la capacidad de articular la red sanitaria pública de atención primaria con la red cultural y comunitaria del territorio. Cataluña dispone de un sistema de atención primaria altamente capilar, distribuido por todo el país mediante centros de atención primaria y consultorios locales integrados en el CatSalut, con equipos de referencia asignados a la población de cada área. Este modelo, propio de los sistemas sanitarios universales de tipo Beveridge, no solo garantiza cobertura asistencial, sino que facilita la coordinación con agentes sociales, culturales y comunitarios de proximidad. La conexión de esta infraestructura sanitaria con la red cultural genera una doble estructura territorial que permite desarrollar procesos de salud comunitaria, prevención y bienestar integral más allá del ámbito estrictamente clínico. Pocos territorios han conseguido articular con esta intensidad y coherencia la primaria pública con los activos culturales locales, lo que sitúa a Cataluña como un contexto especialmente propicio para el despliegue de iniciativas como Healing Arts Barcelona.

Por qué museos y salud

Sin entrar en una revisión exhaustiva de los fundamentos de las Artes en Salud, es importante señalar que la relación entre museos y bienestar se ha ido consolidando de manera progresiva, a nivel global, en los últimos años. Desde un marco teórico general, esta relación se inscribe en el modelo biopsicosocial de la salud, que la entiende como el resultado de la interacción entre factores biológicos, psicológicos y sociales. Este modelo amplía el abordaje biomédico, tradicionalmente centrado en la enfermedad, el diagnóstico y el tratamiento, incorporando también la promoción de la salud, la prevención, los factores comunitarios y los determinantes sociales.

Este último concepto es clave para entender el componente social de la salud. Los denominados determinantes sociales de la salud hacen referencia al conjunto de factores que, por presencia o déficit, impactan en los resultados de salud de las personas y, por extensión, de las comunidades. No se trata de variables estrictamente médicas, sino de condiciones de vida cotidiana que influyen directamente en cómo vivimos, enfermamos o nos sentimos: la calidad de la vivienda, el acceso a espacios verdes, la seguridad del barrio, las relaciones sociales, el nivel de aislamiento o de soledad, el acceso a la cultura, a la educación o a actividades comunitarias. No tener vínculos, no sentirse reconocido o no disponer de espacios donde encontrarse o expresarse puede afectar a la salud de manera tan determinante como otros factores clínicos. En este marco, la definición de salud de la OMS, entendida como un completo estado de bienestar físico, psíquico y (sobre todo) social, establece el fundamento conceptual que permite pensar el papel de los museos como agentes relevantes en este campo.

Esta aproximación conecta con una larga tradición en Cataluña de instituciones culturales y sanitarias que han trabajado de manera sostenida en la intersección entre artes, educación, salud y acción comunitaria, a menudo sin ser plenamente conscientes de que estaban desarrollando prácticas de Artes en Salud. Healing Arts Barcelona hace visible este tejido, lo conecta y lo sitúa en un marco compartido, facilitando el reconocimiento mutuo entre actores que a menudo operaban en circuitos paralelos.

Desde una perspectiva museológica, este reenfoque refuerza el papel del museo como institución pública arraigada en su entorno y comprometida con la comunidad. Lejos de romper con su misión tradicional, esta evolución la amplía y la actualiza. El museo ya no actúa solo como espacio de conservación, documentación y transmisión de conocimiento, sino como una infraestructura cultural capaz de articular relaciones, activar memorias compartidas y generar reconocimiento simbólico. La institución museística se configura, pues, como un espacio de mediación cultural donde se generan procesos de significación compartida, apoderamiento simbólico y construcción de vínculos sociales, elementos estrechamente vinculados a la salud social y al bienestar comunitario. Resulta, por tanto, coherente que los museos asuman, de manera cada vez más consciente, su papel como agentes que contribuyen a la salud y el bienestar colectivos.

Esta transformación se inscribe en las corrientes de la museología social, comunitaria y relacional, que desde hace décadas defienden un museo entendido como agente activo dentro del ecosistema local y no únicamente como dispositivo de representación patrimonial. Dentro de este horizonte, el giro hacia la salud refuerza la legitimidad social de los museos y, al mismo tiempo, abre nuevos retos en relación con los límites de la institución, los modelos de gobernanza y los criterios de evaluación de su impacto. Más allá de la tentación inicial de centrar el debate en los recursos disponibles, este escenario obliga a repensar formas y prioridades de programación, modelos de colaboración y estrategias de evaluación, así como a asumir con claridad las responsabilidades hacia los públicos y los impactos generados.

En este sentido, hay que tener presente que el rol de los museos como activos comunitarios de salud complementa las políticas sociales y sanitarias desde el campo específico de la cultura, pero en ningún caso las sustituye. Los museos aportan conocimiento profesional y técnico, metodologías propias, capacidad simbólica y narrativa, así como espacios, programas y, de forma central, las colecciones, que constituyen el núcleo de su actividad. A partir de este capital profesional y patrimonial, generan experiencias, procesos y contextos que tienen un impacto positivo en la vida de las personas y de las comunidades y, de este modo, refuerzan los sistemas públicos de salud y bienestar.

Healing Arts Barcelona ofrece, en este marco, un campo de observación privilegiado para analizar cómo los museos pueden integrar esta dimensión de manera coherente con su misión y con las expectativas sociales que se les atribuyen. El proyecto ha puesto en primer plano el potencial de los museos para actuar como activos de salud, entendidos como instituciones de referencia de la comunidad que contribuyen a generar condiciones de bienestar desde sus misiones nucleares. No desde una lógica asistencial o terapéutica, sino poniendo el énfasis en la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad. Las actividades desarrolladas en el marco del Healing Arts Barcelona ofrecen ejemplos concretos de este enfoque y muestran cómo la experiencia cultural puede facilitar procesos de cuidado en un sentido amplio: cuidado de las relaciones, del tiempo compartido, de la memoria y de la capacidad de imaginar, comunicar y expresarse.

Alcance, territorio y equilibrio de actores

Healing Arts Barcelona destacó especialmente por su dimensión, densidad y capacidad de activación.(2) A lo largo de una sola semana se programaron unas ciento veinticinco actividades, más de doscientas si contamos las programadas los días inmediatamente anteriores y posteriores, que se distribuyeron en el 55% de las comarcas de Cataluña. Este dato ya da una clara visión de la potencia y la repercusión de la propuesta, que alcanzó el objetivo de romper las inercias de concentrar proyectos en un único territorio. Más que crear una programación ex novo, el proyecto actuó como una plataforma de visibilidad y conexión de un tejido preexistente, coordinando activamente y proyectando a nivel internacional la sólida trayectoria de iniciativas catalanas que operan en la encrucijada entre cultura, salud y comunidad.

En coherencia con esta amplitud territorial e institucional, Healing Arts Barcelona desplegó un amplio abanico de formatos de actividades orientado a promover la salud y el bienestar. Junto a espacios de reflexión académica, como conferencias, simposios, presentaciones de proyectos y mesas redondas, se desarrollaron actividades participativas pensadas para diferentes contextos y públicos: talleres creativos, sesiones de mediación artística, conciertos, danza, teatro, circo, intervenciones performativas, lecturas compartidas y clubes de lectura centrados en temáticas de salud y bienestar, proyecciones audiovisuales con debate, un canal en la plataforma Filmin específico, recorridos y paseos creativos en espacios patrimoniales y naturales, talleres de práctica artística, etcétera. El conjunto completo de la programación se puede consultar en la web de Healing Arts Barcelona.

Más allá de su diversidad de formatos y contextos, todas las actividades de Healing Arts Barcelona giraban en torno a un mismo propósito: poner la experiencia cultural al servicio del bienestar y la salud. No hablamos simplemente de propuestas culturales con sensibilidad social, sino de iniciativas concebidas con unos criterios definidos. Por un lado, existían actividades de Artes y Salud en un sentido amplio, que hacen hincapié en el valor de la cultura como espacio compartido que genera bienestar, vinculación comunitaria, apoyo emocional, reducción de la soledad y oportunidades de reconocimiento y participación. Por otro lado, se incluían actividades de Artes en Salud en sentido estricto, vinculadas a un marco más estructurado y profesionalizado, y que sitúan la cultura dentro del propio sistema de salud con metodologías específicas. Estas propuestas parten de un objetivo de salud claramente definido y, por tanto, de un público diana específico, se cocrean con profesionales sanitarios e incluyen a las personas participantes, incorporan procesos de evaluación robustos y prevén la publicación de los resultados como mecanismos de retorno para que el conocimiento generado pueda ser útil al sistema sanitario y la comunidad. Así, el programa permitía ver al mismo tiempo el potencial amplio de la cultura como generadora de bienestar y el valor específico de las Artes en Salud como práctica integrada, corresponsable y basada en evidencias.

Este doble enfoque explica también la manera en que el proyecto se construyó colectivamente y desde dos miradas complementarias. El equilibrio de la implicación entre cultura y salud resultó uno de los rasgos más relevantes del proyecto gracias a una contribución sorprendentemente compensada de los ámbitos de procedencia de las actividades. Aproximadamente, la mitad de las propuestas fueron impulsadas por instituciones del mundo de la cultura, mientras que la otra mitad surgieron de iniciativas lideradas por instituciones del ámbito sanitario como hospitales, centros de atención primaria o entidades vinculadas a la salud comunitaria. Este equilibrio, que se produjo de manera orgánica y no planificada, no fue solo cuantitativo, sino también simbólico. Hizo visible una realidad hasta ahora fragmentada y poco integrada, mostrando un ecosistema muy rico de instituciones culturales y sanitarias que, de modo puntual o continuado, trabajan en paralelo en el ámbito de las artes en salud pero que raramente comparten un mismo espacio de relación y reconocimiento público.

La configuración de clústeres territoriales fue también clave para dar coherencia geográfica al proyecto, ya que permitió agrupar iniciativas y articularlas territorialmente dentro del programa. En este sentido, Vic, Tarragona o Sitges actuaron como nodos de coordinación y visibilización, facilitando el trabajo en red entre instituciones culturales, equipamientos sanitarios, universidades y entidades comunitarias de cada territorio. Este modelo contribuyó a descentralizar el proyecto, reforzar el arraigo local de las propuestas y favorecer la creación de relatos compartidos y alianzas que pueden tener continuidad más allá de la semana de activación.

La diversidad de escalas y formatos fue otro de los elementos definitorios del proyecto. Healing Arts Barcelona combinó actividades en grandes equipamientos de referencia con propuestas desarrolladas en museos locales, centros cívicos, bibliotecas, espacios naturales o equipamientos sanitarios de proximidad. En total, participaron veintiséis museos de naturales muy diversas en cuanto a dimensión, titularidad y función, que tuvieron un protagonismo destacado en la programación. El hecho de que el proyecto diera libertad de programación a las instituciones, activara territorio y contribuyera a construir un relato compartido demostró la capacidad de los museos para generar proyectos colectivos con incidencia real en el territorio y puso de manifiesto la necesidad de reconocer institucionalmente este papel e integrarlo con más claridad en las políticas públicas de cultura y salud.

En esta misma línea, Healing Arts Barcelona dio visibilidad a prácticas ya existentes y contribuyó de manera decisiva a legitimarlas institucionalmente. De manera muy relevante, la iniciativa contó con el apoyo de los Departamentos de Salud y Cultura de la Generalitat de Catalunya. Más allá de la fuerza simbólica que supone que ambos departamentos trabajaran juntos, Salud reforzó su compromiso con una aportación económica que permitió cubrir gastos de comunicación y de evaluación del proyecto. De este modo, se alcanzó uno de los objetivos centrales: avanzar en la generación de un estado de opinión favorable a la consideración de las artes y la cultura como activos de salud a nivel institucional, facilitando el diálogo entre sectores y reforzando su presencia en la agenda pública y política.

La importancia de la investigación y la evidencia

A lo largo de la semana, Healing Arts Barcelona articuló un conjunto de espacios específicamente orientados a la investigación y a la reflexión científica, con la participación de investigadores e investigadoras de referencia internacional y de equipos académicos y profesionales del contexto catalán.(3) Estos espacios permitieron compartir resultados recientes, contrastar metodologías de evaluación y poner en común experiencias de investigación aplicada, desarrolladas en colaboración entre instituciones culturales, sanitarias y universitarias, reforzando la base de evidencia de las prácticas desplegadas.

Esta dimensión científica estuvo presente desde el mismo acto inaugural en la Sala Oval del MNAC, que contó con la participación de las consejeras de Salud y de Cultura, y donde instituciones, investigación y prácticas artísticas articularon un marco institucional compartido. La conferencia destacada de Helen Chatterjee, profesora de Salud Humana y Ecológica en la University College London (UCL) y una de las principales expertas internacionales en artes, salud y bienestar, situó el debate catalán dentro de las corrientes internacionales de Creative Health, con una mirada sistémica y conectada con retos globales como la salud planetaria. En este mismo acto, el MNAC acogió la primera presentación en Europa del The Jameel Arts & Health Lab - Lancet Photo Essay on the Health Benefits of the Arts, desarrollado en colaboración con la OMS y la revista The Lancet. La presencia de una cabecera de referencia mundial en medicina y salud pública evidenció hasta qué punto las artes en salud se han incorporado al núcleo del debate científico internacional como campo legítimo de investigación y de intervención.

Igualmente relevante fue la segunda edición del Simposio Internacional de Artes en Salud, organizado conjuntamente por el Instituto Catalán de la Salud y el MNAC, que se consolidó como un punto de encuentro estratégico entre profesionales de la salud, las artes y la cultura. El simposio fue inaugurado por Joaquim Borràs, director general de Patrimonio Cultural del Departamento de Cultura; Esteve Fernández, secretario de Salud Pública; y Josep Pomar, gerente del Instituto Catalán de la Salud, y situó en el centro del debate las políticas públicas, los límites y las potencialidades de las intervenciones, así como la necesidad de avanzar hacia modelos de colaboración estables entre instituciones culturales y sistemas de salud.

En esta misma línea, la jornada de investigación Creative Pathways to Health: Research and Practice in Arts-Based Interventions, organizada por el Hospital Universitario Vall d'Hebron, el MNAC y el grupo de investigación M₃O de la Universidad de Vic, ofreció un espacio de diálogo de muy alto nivel entre investigación clínica, salud pública, salud comunitaria y prácticas culturales. La jornada combinó aportaciones de figuras internacionales con la presentación de experiencias y resultados provenientes de centros sanitarios, universidades e instituciones culturales catalanas, mostrando un ecosistema de investigación en crecimiento que trabaja con criterios metodológicos sólidos y con impactos medibles en ámbitos como la soledad no deseada, la salud mental o la atención a enfermedades crónicas y neurodegenerativas. También en este caso es importante subrayar la importancia de la participación en la jornada de Antoni Plasència, director general de Investigación e Innovación del Departamento de Salud, así como de Javier Padilla, secretario de estado de Salud.

En paralelo, otros eventos de gran relevancia incorporaron de manera explícita la dimensión de Artes en Salud. El segundo Congreso Internacional de Comunicación en Salud, organizado por el Vall d'Hebron Barcelona Hospital Campus, dedicó una mesa redonda específica a este ámbito, reuniendo a profesionales de la salud, responsables institucionales, artistas y personas con experiencia directa en procesos de artes en salud para reflexionar sobre su papel en la atención sanitaria y la salud pública. Igualmente, el decimoséptimo World Stroke Congress incluyó una mesa dedicada a Artes y Salud, integrando este campo en uno de los espacios más relevantes a nivel internacional en enfermedades cerebrovasculares.

En este contexto, la presencia de universidades era imprescindible para contribuir a fortalecer la dimensión de investigación y a situar las actividades en diálogo con el conocimiento académico. Fueron numerosas las instituciones universitarias que se implicaron en Healing Arts Barcelona, tanto organizando o acogiendo actividades como aportando investigadores e investigadoras en el ámbito de las Artes en Salud. En el contexto catalán, cabe destacar especialmente el papel de la Universidad de Vic - Universidad Central de Cataluña (UVic-UCC), a través del grupo de investigación M₃O, y la colaboración del Hospital Universitario Vall d'Hebron (ICS). La Universidad Pompeu Fabra (UPF), la Universidad de Barcelona (UB), la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) y la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) participaron acogiendo actividades orientadas a explorar el diálogo entre artes, salud y humanidades. Por otro lado, la presencia de expertos y expertas internacionales vinculados a universidades de referencia, como la New York University, la University of Edinburgh, la University of Limerick, la University of Florida o la University College London, reforzó la conexión del proyecto con debates y líneas de investigación de alcance internacional, situando las prácticas catalanas en diálogo con las principales corrientes globales del campo.

La presencia de esta dimensión científica de primer nivel situó Healing Arts Barcelona en un marco de rigor, evitando la simplificación o la romantización del vínculo entre cultura y bienestar. Las aportaciones presentadas insistieron en la necesidad de diferenciar entre impactos percibidos e impactos medidos, de definir claramente objetivos y criterios de evaluación y de diseñar intervenciones adecuadamente ajustadas a los contextos en que tienen lugar.

Una de las aportaciones más destacadas del proyecto forma parte del ámbito de la investigación y es el hecho de que Healing Arts Barcelona está siendo objeto de un estudio específico de evaluación e investigación, desarrollado por la New York University y la Universidad de Vic - Universidad Central de Cataluña. Este trabajo, desarrollado con el apoyo del Departamento de Salud, tiene como objetivo analizar los impactos del proyecto y, al mismo tiempo, hacer un mapeo del estado actual de las Artes en Salud en Cataluña, identificando iniciativas, metodologías, actores implicados y ámbitos de intervención. Los resultados del estudio, que se presentarán en 2026, no solo aportarán datos y evidencias sobre los efectos del programa, sino que contribuirán a construir un marco de conocimiento útil para el desarrollo futuro del campo, reforzando la necesidad de avanzar en una investigación sistemática, compartida e internacionalmente conectada.

En definitiva, la incorporación de la investigación no solo aporta legitimidad, sino que abre la posibilidad de profundizar en la comprensión de los procesos que se ponen en juego cuando las artes intervienen en contextos de salud. En este sentido, Healing Arts Barcelona contribuye a consolidar un espacio donde la reflexión crítica, la evidencia científica y la práctica cultural pueden dialogar de manera productiva, convirtiéndose en una herramienta indispensable para el desarrollo futuro del campo.

La mediación en salud

Más allá de la investigación y la evidencia, Healing Arts Barcelona puso en primer plano el papel de la mediación cultural en salud. En el Estado español, la Ley 44/2003, de ordenación de las profesiones sanitarias, establece que solo los profesionales sanitarios debidamente titulados y acreditados están habilitados para desarrollar intervenciones terapéuticas. En este marco, las prácticas de artes en salud no sustituyen la terapia clínica ni pueden asumir sus funciones. Los profesionales de la cultura que intervienen aportan metodologías creativas, lenguajes simbólicos y capacidad de generar experiencias significativas, pero no actúan como terapeutas ni asumen roles clínicos que no les corresponden. Cuando estas prácticas se desarrollan en contextos sanitarios o con una dimensión clínica, lo hacen en coordinación con los equipos de salud, dentro de marcos de responsabilidad compartida que garantizan la seguridad y el buen acompañamiento de las personas participantes.

Precisamente porque aplicar con corrección esta distinción profesional resulta decisivo para entender adecuadamente el campo de las Artes en Salud, se planteó la jornada Healing Arts in Practice, organizada por el MNAC con la colaboración del Monasterio de Pedralbes, como un espacio para abordar la función primordial de la mediación en las intervenciones de Artes en Salud. El encuentro permitió reflexionar sobre la mediación en salud desde las artes como ámbito de colaboración entre sectores, a partir de casos prácticos cocreados entre profesionales culturales y equipos sanitarios: proyectos en los que el liderazgo clínico recae inequívocamente en los profesionales de la salud, mientras que los agentes culturales facilitan procesos creativos,  relacionales y expresivos que contribuyen al bienestar emocional, social y comunitario. De esta manera, la jornada reforzó una idea fundamental: las Artes en Salud solo tienen sentido cuando se desarrollan con rigor profesional, respecto al marco legal y desde el trabajo conjunto entre cultura y salud, reconociendo el valor diferenciado y la responsabilidad específica de cada ámbito.

Legado y horizonte

Healing Arts Barcelona ha operado como un punto de inflexión en la manera en que los museos y las instituciones culturales se inscriben dentro de los ecosistemas de salud y bienestar. El proyecto no ha funcionado como una activación puntual, sino como un proceso de reordenación simbólica, institucional y profesional que ha consolidado un marco compartido entre cultura, salud, universidades y comunidades. Ha fijado un lenguaje común, ha legitimado prácticas existentes y ha activado alianzas que ya no pueden considerarse marginales dentro de las políticas públicas de bienestar.

Desde una perspectiva museológica, Healing Arts Barcelona confirma que los museos pueden asumir un papel activo en la producción de salud social y comunitaria sin renunciar a sus misiones nucleares. No lo hacen como dispositivos terapéuticos alternativos, sino como infraestructuras culturales capaces de generar relaciones, reconocimiento simbólico, memoria compartida y experiencia colectiva. Este desplazamiento amplía el campo de acción de los museos y redefine su responsabilidad pública, exigiendo criterios éticos, rigor profesional, colaboración intersectorial y capacidad de evaluación del impacto social.

El proyecto ha dejado un conjunto de activos estructurales: redes profesionales activas, metodologías contrastadas, espacios de conocimiento accesibles, alianzas institucionales estables y un marco conceptual que permite pensar la cultura como infraestructura pública de salud. El estudio de evaluación liderado por la New York University y la Universidad de Vic - Universidad Central de Cataluña deberá reforzar este legado aportando datos, criterio y conocimiento transferible que orientarán políticas, programas y estrategias futuras.

En un momento en que las sociedades afrontan procesos de fragilización de los vínculos, envejecimiento, soledad no deseada y aumento del malestar psicosocial, Healing Arts Barcelona formula una hipótesis que ya no es sólo teórica: la cultura puede formar parte, con rigor y responsabilidad, de la arquitectura pública de la salud. El reto inmediato consiste en transformar este marco en compromiso sostenido, consolidar estructuras estables de colaboración y convertir el impulso generado en políticas duraderas.

En definitiva, cuando museos, sistemas de salud, universidades y comunidades trabajan conjuntamente, la cultura deja de ser un espacio de representación para convertirse en una infraestructura pública de cuidado, salud y bienestar. Este es, en última instancia, el legado más relevante de Healing Arts Barcelona.

https://www.youtube.com/watch?v=Hb4dRP1iTOg&t=393s

Notas


(1)

Fancourt, D., & Finn, S. (2019). "What is the evidence on the role of the arts in improving health and well-being? A scoping review". WHO Regional Office for Europe. Health Evidence Network Synthesis Report 67. https://apps.who.int/iris/handle/10665/329834.

(1)

Fancourt, D., & Finn, S. (2019). "What is the evidence on the role of the arts in improving health and well-being? A scoping review". WHO Regional Office for Europe. Health Evidence Network Synthesis Report 67. https://apps.who.int/iris/handle/10665/329834.

(2)

El programa aglutinó una lista inacabable de entidades colaboradoras, entre las que se hallaban estas entidades: Departament de Salut, Departament de Cultura, Associació de Professionals de la Museologia de Catalunya, + Tu Fundació de Suport, Agència de Salut Pública de Barcelona, AMAGATS, Arts in Health International Foundation, Associació de Persones adoptades a Catalunya (APACAT), Associació Indigo Collective, Associació La Bassals, Ateneu Popular 9 Barris, Besart-The River Museum, Biblioteques de Barcelona, Bon dia Tristesa, Campus Sanitari de l’Hospital Sant Joan de Déu, CAP Mas Font-ICS, CAP Mas Font-ICS y Ajuntament de Viladecans, CAP Sant Pere de Reus, CEE Vil·la Joana, Centre Cívic Casa del Rellotge, Col·lectiu Corso, Collective Ephemeral Art Barcelona, Coral Narinan, Dansalut, EAP Sant Sadurní d'Anoia, Escola Superior de Música de Catalunya (ESMUC), Federació Salut Mental de Catalunya, Filmin, Finn Janning, Forma dels Somnis, Fundació Arte Paliativo, Fundació Centre Mèdic Psicopedagògic d'Osona (Osonament), Fundació Iluro, Fundació Mas Miró, Fundació Setba, Gran Teatre del Liceu, Horse Emotion, Hospital Clínic de Barcelona, Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, Hospital de Tortosa Verge de la Cinta, Hospital Universitari Vall d’Hebron, Institut Català de la Salut (ICS), JIO Ioga, L’Altre Festival Internacional d’Arts Escèniques i Salut Mental, L’Artèria, La Escocesa, La Quarta Finestra, MACBA, CCCB - Centre de Cultura Contemporània de Barcelona, Museu de Maricel, Cau Ferrat Museum, Museu Can Framis y Museu d’Empúries, Museu Apel·les Fenosa, Museu Arxiu Tomàs Balvey, Museu Comarcal de la Conca de Barberà, Museu d’Alcover, Museu d'Art de Cerdanyola, Museu d'Art de Girona, Museu d'Art i Aprenentatge a l'Aire Lliure, Museu d'Art Modern de Tarragona, Museu d'Arqueologia de Catalunya-Empúries, Museu de l’Empordà, Museu de la Mediterrània, Museu de la Pesca de Palamós, Museu de Reus, Museu de Sant Cugat del Vallès, Museu de Tortosa, Museu del Port de Tarragona, Museu del Suro de Catalunya, Museu del Ter, Museu Deu, Museu Frederic Marès (MFM), Museu d’Història de Cambrils, Museu d’Història de Sant Feliu de Guíxols, Museu Marítim de Barcelona, Museu Pau Casals, Museu Terra, Museus d’Olot, Museus de Sitges. Consorci del Patrimoni de Sitges, Orquestra Graeme Clark, Pallapupas, Parc Sanitari Pere Virgili, Reial Monestir de Santa Maria de Pedralbes, Servei de Biblioteques - Biblioteques Públiques de Catalunya, Servei de Museus i Protecció de Béns Mobles, Sisme Creatiu, Societat Catalana de Medicina Familiar i Comunitària (CAMFIC), Universitat de Barcelona, Universitat de Vic-Universitat Central de Catalunya, Universitat Politècnica de Catalunya y Xarxa Territorial de Museus de les Comarques de Tarragona i de Les Terres de l’Ebre.

(2)

El programa aglutinó una lista inacabable de entidades colaboradoras, entre las que se hallaban estas entidades: Departament de Salut, Departament de Cultura, Associació de Professionals de la Museologia de Catalunya, + Tu Fundació de Suport, Agència de Salut Pública de Barcelona, AMAGATS, Arts in Health International Foundation, Associació de Persones adoptades a Catalunya (APACAT), Associació Indigo Collective, Associació La Bassals, Ateneu Popular 9 Barris, Besart-The River Museum, Biblioteques de Barcelona, Bon dia Tristesa, Campus Sanitari de l’Hospital Sant Joan de Déu, CAP Mas Font-ICS, CAP Mas Font-ICS y Ajuntament de Viladecans, CAP Sant Pere de Reus, CEE Vil·la Joana, Centre Cívic Casa del Rellotge, Col·lectiu Corso, Collective Ephemeral Art Barcelona, Coral Narinan, Dansalut, EAP Sant Sadurní d'Anoia, Escola Superior de Música de Catalunya (ESMUC), Federació Salut Mental de Catalunya, Filmin, Finn Janning, Forma dels Somnis, Fundació Arte Paliativo, Fundació Centre Mèdic Psicopedagògic d'Osona (Osonament), Fundació Iluro, Fundació Mas Miró, Fundació Setba, Gran Teatre del Liceu, Horse Emotion, Hospital Clínic de Barcelona, Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, Hospital de Tortosa Verge de la Cinta, Hospital Universitari Vall d’Hebron, Institut Català de la Salut (ICS), JIO Ioga, L’Altre Festival Internacional d’Arts Escèniques i Salut Mental, L’Artèria, La Escocesa, La Quarta Finestra, MACBA, CCCB - Centre de Cultura Contemporània de Barcelona, Museu de Maricel, Cau Ferrat Museum, Museu Can Framis y Museu d’Empúries, Museu Apel·les Fenosa, Museu Arxiu Tomàs Balvey, Museu Comarcal de la Conca de Barberà, Museu d’Alcover, Museu d'Art de Cerdanyola, Museu d'Art de Girona, Museu d'Art i Aprenentatge a l'Aire Lliure, Museu d'Art Modern de Tarragona, Museu d'Arqueologia de Catalunya-Empúries, Museu de l’Empordà, Museu de la Mediterrània, Museu de la Pesca de Palamós, Museu de Reus, Museu de Sant Cugat del Vallès, Museu de Tortosa, Museu del Port de Tarragona, Museu del Suro de Catalunya, Museu del Ter, Museu Deu, Museu Frederic Marès (MFM), Museu d’Història de Cambrils, Museu d’Història de Sant Feliu de Guíxols, Museu Marítim de Barcelona, Museu Pau Casals, Museu Terra, Museus d’Olot, Museus de Sitges. Consorci del Patrimoni de Sitges, Orquestra Graeme Clark, Pallapupas, Parc Sanitari Pere Virgili, Reial Monestir de Santa Maria de Pedralbes, Servei de Biblioteques - Biblioteques Públiques de Catalunya, Servei de Museus i Protecció de Béns Mobles, Sisme Creatiu, Societat Catalana de Medicina Familiar i Comunitària (CAMFIC), Universitat de Barcelona, Universitat de Vic-Universitat Central de Catalunya, Universitat Politècnica de Catalunya y Xarxa Territorial de Museus de les Comarques de Tarragona i de Les Terres de l’Ebre.

(3)

Durante toda la semana, se contó con ponentes internacionales de primer nivel, como Helen Chatterjee (Culture, Health and Wellbeing Alliance, University College London), Julie McCarthy (Strategic Lead for Creative Health, National Health Service-Greater Manchester), Ginny Lewis (Boston Children's Hospital Art Program), Rachel Even (Art dans la Cité), Laki Vazakas (Boston Children’s Hospital), Christopher Bailey (OMS), Nisha Sajnani (New York University), Stephen Stapleton (Jameel Arts & Health Lab), Sergi Blancafort (UVic), Katey Warran (University of Edinburgh; Jameel Arts & Health Lab), Amanda Clifford (University of Limerick), Rafael Cofiño, Carmen Cabezas, Jenny Lee (University of Florida), Eduard Bech (Museu de l’Empordà de Figueres), Sara Barazi del Pino, Guila Fidel (VHIR), Marián López Fernández Cao (Universidad Complutense de Madrid), Rosa Estopà (UPF), Rosa Puigpinós (ASPB), Laura Coll-Plana (UVic), Guillem d'Efak Fullana- Ferré (MNAC, UPF), Marco Calabria (UOC) y Teresa Fèrriz (Universitat de València), Vincenza Ferrara (Sapienza Università di Roma), entre otros.

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Durante toda la semana, se contó con ponentes internacionales de primer nivel, como Helen Chatterjee (Culture, Health and Wellbeing Alliance, University College London), Julie McCarthy (Strategic Lead for Creative Health, National Health Service-Greater Manchester), Ginny Lewis (Boston Children's Hospital Art Program), Rachel Even (Art dans la Cité), Laki Vazakas (Boston Children’s Hospital), Christopher Bailey (OMS), Nisha Sajnani (New York University), Stephen Stapleton (Jameel Arts & Health Lab), Sergi Blancafort (UVic), Katey Warran (University of Edinburgh; Jameel Arts & Health Lab), Amanda Clifford (University of Limerick), Rafael Cofiño, Carmen Cabezas, Jenny Lee (University of Florida), Eduard Bech (Museu de l’Empordà de Figueres), Sara Barazi del Pino, Guila Fidel (VHIR), Marián López Fernández Cao (Universidad Complutense de Madrid), Rosa Estopà (UPF), Rosa Puigpinós (ASPB), Laura Coll-Plana (UVic), Guillem d'Efak Fullana- Ferré (MNAC, UPF), Marco Calabria (UOC) y Teresa Fèrriz (Universitat de València), Vincenza Ferrara (Sapienza Università di Roma), entre otros.

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