A mediados del mes de septiembre de 2025, el Museo de Arqueología de Cataluña (MAC) celebró las Jornadas de Museografía Arqueológica Catalana. Fue, sin embargo, a finales del 2024 cuando Jusèp Boya, entonces director del MAC, me encargó su formulación y su coordinación. Cabe decir que acepté con agrado, porque la propuesta me pareció interesante, y agradecí que pensara en mí para llevarla a cabo. La razón del encargo, supongo, obedecía a que estaba elaborando y casi ultimando la ejecución de un estudio sobre el tema.
Jusèp Boya planteó la propuesta en el marco de los noventa años del museo y quería un formato de jornadas con una extensión de las sesiones de debate de dos días, como máximo. Del mismo modo que se le agradecí públicamente en la inauguración de las jornadas, que contaron con la presencia de la consellera de Cultura del Gobierno, Sònia Hernández, debo agradecer también a Mònica Borrell, la sucesora de Boya, haber aceptado la continuidad de la propuesta con entusiasmo y compromiso.
Era sorprendente que una tradición museográfica que tiene por lo menos 181 años de historia, a contar desde la creación del primer museo de antigüedades y arqueología por parte de la Real Academia Catalana de las Buenas Letras, en octubre del año 1844, no hubiera merecido una atención por parte de los académicos y estudiosos del país. Eso sí, existen abundantes artículos, pero ninguna visión de conjunto, ni reflexión colectiva. En todo caso, no me consta que el tema se haya puesto nunca a debate y escrutinio del profesional. Por lo tanto, se puede afirmar que son las primeras jornadas de este género.
Volviendo al relato de los primeros museos, pocos días después de la inauguración del museo de la Real Academia se creaba el museo de la Real Sociedad Tarraconense de Arqueología. Y un año después el Museo de la Comisión de Monumentos de Girona.
Este impulso casi sincrónico para crear los primeros museos iba ligado a la pérdida de patrimonio a raíz de la desamortización o las exclaustraciones de bienes eclesiásticos de 1835 promovida por Toreno y Mendizábal. Por eso se daba esa coincidencia. A los museos ya mencionados habría que añadir el de la comisión de monumentos de Barcelona y el de la de Tarragona, que confluirían con el de la Real Academia y el de la Real Sociedad Arqueológica. Todo esto, ahora, se ha descrito a grandes rasgos, con el riesgo de imprecisiones que conlleva.
La oportunidad de establecer un debate sobre la museografía arqueológica se consideró necesaria y útil. Contemporáneamente, no se había producido ningún debate específico de este campo en la arqueología. Esta constatación coincidía en un momento dulce de creación y renovación de museografías arqueológicas. Durante este siglo, en Cataluña se han realizado cuarenta y ocho nuevos museos que exponen objetos arqueológicos y se han remodelado setenta y uno más. Queda claro que era preciso, es más, se imponía, la necesidad de efectuar una reflexión sobre este hecho. Además, el impacto de las nuevas tecnologías estaba produciendo cambios profundos que debían analizarse. Es sobre todo la realidad presente la que justifica las jornadas.
El planteamiento que se realiza de las jornadas tiene como objetivos dar respuesta a una serie de cuestiones y realidades que se están produciendo.
Nos hacía falta una reflexión sobre la historia, que debía iniciar las jornadas, hasta llegar al momento presente, y nos hacía falta también una reflexión sobre el proceso de patrimonialización, sin el cual no tendríamos museos de arqueología, ni museos en general. Queríamos también analizar toda la rica temática de las exposiciones temporales, que han sido un campo de experimentación de técnicas museográficas capital. Estos temas se plantearon el primer día (el 17 de septiembre) por la mañana. Las personas elegidas fueron, siguiendo el orden de los temas presentados, Josep Manuel Rueda (investigador adscrito al ICRPC), Josep Burch (profesor de la UdG) y Xavier Llovera (gestor cultural). Este bloque de reflexiones generales recibió el nombre de Las voces de la Arqueología.
A última hora de la mañana se iniciaba el bloque llamado Las museografías en Cataluña, con una ponencia que quería proyectar una mirada transversal sobre las intervenciones contemporáneas en el Museo de Arqueología de Cataluña, que llevaron a cabo Carme Rovira (conservadora del MAC-Barcelona) y Elisa Hernández (conservadora del MAC-Empúries), en sustitución de Marta Santos (responsable del MAC-Empúries), indispuesta durante aquellos días. Y se abrió el debate sobre los museos tradicionales estrictamente arqueológicos.
La intervención del MAC abría una serie de intervenciones concretas por la tarde que se han producido en los últimos años: la museografía de Barcino por parte del Museo de Historia de la ciudad de Barcelona, la reciente intervención museográfica en el Centro de Interpretación de El Cogul y la del Museo Romano de Premià. Las personas seleccionadas para estos temas fueron, siguiendo el mismo orden de presentación, Mònica Blasco (jefa de Programas Públicos del Museo de Historia de Barcelona) y Daniel Alcubierre (arqueólogo del Museo de Historia de Barcelona), que no intervino, Carme Bergés (jefa del Área de Monumentos y Yacimientos de la Agencia Catalana del Patrimonio Cultural), Carme Torm (directora del Museo Romano), que no intervino, y Ramon Coll (técnico de Patrimonio del Ayuntamiento de Premià de Mar). Todas las presentaciones de casos concretos de la tarde del primer día eran propuestas que representaban novedades museográficas interesantes.
Al día siguiente, el 18 de septiembre, en el bloque denominado Museografías extendidas al conjunto del territorio, se plantearon dos realidades formales con un peso importante en la museografía arqueológica catalana: el papel de los museos territoriales, que son un elemento distintivo en Cataluña en todos los ámbitos temáticos museografiados, y el de la museografía in situ, que en los últimos tiempos ha tenido una expansión considerable. Para desarrollar estos temas se pensó en Carme Alòs (directora del Museo Comarcal de La Noguera) y Toni Martín (arqueólogo territorial de la Generalitat de Catalunya e impulsor de la Cella Vinaria de Teià). Con estas ponencias reflejábamos las museografías en las principales formulaciones museísticas en arqueología: museos tradicionales de arqueología (presentadas al día anterior con el MAC), museos territoriales y museografía in situ (yacimientos y parques arqueológicos).
Por la tarde volvimos al tratamiento de casos concretos, dentro del bloque Las museografias arqueológicas del mañana, casos. Los ejemplos presentados fueron: el Museo Arqueológico de Banyoles, que se prevé inaugurar a finales del 2025, y el Espacio Mamuthus de La Canonja, acabado de inaugurar en el mes de junio del 2025. Por tanto, una museografía acabada de inaugurar y otra a punto de hacerlo. El Museo de Banyoles, además de su próxima inauguración, dispone de impresionantes colecciones arqueológicas y de la gestión de yacimientos museizados, como la villa romana de Vilauba y el Parque Neolítico de la Draga, lo que hace que la presentación de la museografía fuera esperada. El museo de La Canonja, que intuíamos como un museo pensado y elaborado en base a las posibilidades de las nuevas tecnologías, pero con un peso objetivo importante, es interesante para confirmar esta intuición. Existe una nueva generación que ya piensa en digital, y se tenía que mostrar qué productos generaba. Las personas que presentaron estas propuestas fueron Lluís Figueres (director de los museos de Banyoles), Andrea Ferrer (conservadora del Museo Arqueológico de Banyoles), que no intervino, y Joan Frigola (coordinador del museo de apoyo territorial), que tampoco intervino, y por otra parte Palmira Saldié (investigadora en Evolución Humana del IPHES), que efectuó la presentación, Marta Fontanals (historiadora, especializada en gestión del Patrimonio del IPHES) y Josep Valverdú (arqueólogo del IPHES).
Se quiso combinar la presentación de casos concretos, junto con reflexiones más globales. La abundancia de nuevas museografías, dada la imposibilidad de recopilarlas todas en ponencias, se vehiculó hacia el encargo de pósters. Sin embargo, no se han podido incluir todas, pero sí las más significativas. Por esta razón, la organización consideró mejor realizar la selección de los que debían invitarse. Estos pósteres estaban expuestos en el vestíbulo de la sala donde se desarrollaron las jornadas. Se pidió la realización de estos pósteres a:
Santa Creu, el pueblo del monasterio de Sant Pere de Rodes (El Port de la Selva, Alt Empordà). Carme Bergés (jefa del Área de Monumentos y Yacimientos de la Agencia Catalana del Patrimonio Cultural) y Sònia Masmartí (técnica del Área de Monumentos y Yacimientos de la Agencia Catalana del Patrimonio Cultural).
La arqueología en el nuevo Vinseum (Vilafranca del Penedès). Xavier Fornós (director del museo). Probablemente es la mejor museografía territorial en arqueología realizada en los últimos años.
La Casa de l’Heura, nuevas líneas en la museografía de la ciudad romana de Baetulo (Badalona, Barcelonès). Clara Forn y Esther Gurri (arqueólogas del Museo de Badalona). Baetulo es uno de los ejemplos más exitosos en museografía in situ.
Innovación museográfica y puesta en valor del patrimonio: el caso del Museo Arqueológico de L’Esquerda (Roda de Ter, Osona). Maria Ocaña (directora del museo), Imma Ollich (IP del proyecto de investigación del yacimiento arqueológico de L’Esquerda) y Montserrat de Rocafiguera (IP suplente del mismo proyecto).
La nueva museografía del yacimiento y el museo El Camp de les Lloses, en Alma Mater (Tona, Osona). Montserrat Duran (conservadora del yacimiento y del museo) e Imma Mestres (directora del yacimiento y del museo).
Romanos y dinosaurios coexistiendo en la museografía del Museo de la Conca Dellà (Isona, Pallars Sobirà). Ángel Galobart (director del museo). Una experiencia territorial realmente singular.
Nueva museografía en el Arqueoparc de Les Coves de Serinyà (Pla de l’Estany). Joaquim Soler (Investigador del ICRPC) y Sònia Ramió (gerente del Consejo Comarcal del Pla de l’Estany).
Montsoriu y la estirpe de los vizcondes de Cabrera. Nueva propuesta museográfica del Museo Etnológico del Montseny (Arbúcies, la Selva. Jordi Tura (director del museo). Un buen ejemplo de la aplicación de realidades virtuales.
La rehabilitación y la nueva museografía del Museo Arqueológico de Tarraco (MNAT) (Tarragona). Equipo MNAT. Una propuesta no ejecutada todavía, pero realmente esperada.
El proyecto de rehabilitación integral de la necrópolis de Tarraco (MNAT) (Tarragonès). Equipo MNAT. Podríamos hablar en los mismos términos que del anterior.
Las jornadas se cerraban con una mesa redonda que quería recoger diferentes miradas sobre nuestra museografía y analizar el impacto de las nuevas técnicas, la calidad de las nuevas propuestas... Para debatirlo, pedimos la presencia a Sònia Blasco (jefa del Servicio de Museos), Miquel Molist (catedrático de la UAB), Jordi Sellas (director del IDEAL), Ignasi Orovio (periodista de La Vanguardia) y Joan Francès (director del Museo de Badalona).
El director general del Patrimonio Cultural, Joaquim Borràs, cerró las jornadas al acabar la mesa redonda. El día siguiente, día 19, se efectuaron las visitas de la exposición Imperium. Historias romanas del Museo de Arqueología de Cataluña en Barcelona y de las nuevas museografías de Barcino del Museo de Historia de la Ciudad de Barcelona.
Es importante hacer mención al hecho de que todas las ponencias, plafones y conclusiones de la mesa redonda serán publicados en línea. De esta forma, se aprovecharán los debates y las aportaciones no se perderán.
Las propuestas presentadas tanto en charlas como en pósters son una combinación de reflexiones generales para enmarcar el debate, de museografías innovadoras recientes y de propuestas a punto de ser formalizadas.
Las jornadas recogieron entre ponencias y pósters dieciséis de las últimas museografías del país, las más novedosas. No se trataron museografías más antiguas pero interesantes, como los parques neolíticos de la Draga y de las minas de Gavà, o los casos de la ciudadela de Calafell o del Museo de Can Oliver de Cerdanyola. Son unas museografías que han tenido un impacto y una influencia importantes en Cataluña. A pesar de estas ausencias, la lectura de las actas en línea, cuando se publiquen, es recomendable, porque es un buen relato de lo que se está haciendo desde Cataluña en ese ámbito ahora mismo.
También se debe y quiero agradecer la profesionalidad y el trabajo organizativo de Joan Muñoz y Marta Sáez, que lograron que todas las jornadas transcurrieran con gran fluidez. Controlaron el más pequeño detalle para que todo fuera bien. También serán los responsables de la publicación digital. Con personas con estas capacidades es fácil coordinar unas jornadas o cualquier otra actividad. Gracias por saber estar y saber hacer.
Espero que el deseo de la nueva directora de dar continuidad a estos debates se consolide. Existen muchos temas por tratar. De hecho, solo son un ejemplo de las realidades museográficas de nuestras colecciones de arqueología, que son mucho más complejas. Temas evidentes que podrían ser objeto de reflexión colectiva son las nuevas museografías arqueológicas internacionales, las aportaciones de las nuevas tecnologías en las museografías arqueológicas... Y existen multitud de temas museográficos sobre los que se puede debatir. Espero que el deseo y las dificultades del día a día se puedan compaginar y no se vuelva a tardar ciento ochenta años para organizar un debate general sobre lo que es la esencia de nuestros museos: su museografía. Nuestros museos pueden ser sociales o no, pueden hacer investigación o no, podemos comunicar o no, pero lo que sí deben tener es una buena museografía. Estaría bien abrir debates parciales para poder hacer finalmente un congreso sobre el tema. Nuestra evolución histórica nos lo pide.
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